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sábado, 17 de marzo de 2007

LA LABORIOSIDAD

LA LABORIOSIDAD

TRABAJAR. (Del latín tripaliare.) intr. Ocuparse en cualquier ejercicio, obra o ministerio. 2. Solicitar, procurar e intentar alguna cosa con eficacia, actividad y cuidado. 3. Aplicarse uno con desvelo y cuidado a la ejecución de alguna cosa.
TRABAJO. m. Acción y efecto de trabajar. 2. Ocupación retribuida. 3. obra, cosa producida por un agente. 4. obra, cosa producida por el entendimiento. 5. Esfuerzo humano aplicado a la producción de riqueza

Tomado de Diccionario de la Lengua Española.
Real Academia Española.


El Trabajo

Llamamos trabajo al esfuerzo que hacemos para conseguir algo por nosotros mismos o con la ayuda de los demás. Gracias al trabajo podemos hacer realidad algo que teníamos en mente, arreglar algo que antes no funcionaba, corregir algo que estaba mal o crear algo que antes no existía. Son muchas las cosas que podemos lograr por medio del trabajo. Se trata de una fuerza con un gran poder de transformación, que ha llevado a la humanidad a los más altos niveles de desarrollo y civilización.

Todo en la vida es trabajo. Desde las actividades que llevan a cabo los niños en el colegio hasta los experimentos de los científicos en los laboratorios, pasando por los oficios domésticos que todos realizamos en nuestras casas y las innumerables profesiones que ejercen miles y miles de personas, haciendo posible la vida en sociedad. Es tan importante el trabajo que de él depende no sólo nuestro sustento económico, sino también nuestra felicidad. Porque la felicidad, como la entendían los pensadores antiguos, reside, más que en la remuneración económica, en la actividad, tanto física como mental, y en su disfrute.

Para ser buenos trabajadores...

- Procuremos ver en nuestro trabajo algo más que la actividad con la que nos ganamos la
vida.

- Recordemos que no hay trabajos indignos. La dignidad o indignidad de un trabajo
depende de nuestra actitud hacia él.

La pereza...

La pereza es causa y consecuencia al mismo tiempo de la inactividad, la negligencia y la apatía. Las personas perezosas se caracterizan por su falta de interés por todo, lo cual es a su vez síntoma del poco valor que le dan a la vida. Ello se aprecia en que siempre están aburridas o indispuestas, y prefieren consumirse en el tedio que hacer el más mínimo esfuerzo por salir de ese permanente estado de letargo en que pasan las horas, sin que nada logre conmoverlas. Los perezosos no descansan, porque no se puede descansar de no hacer nada. Una persona así es por lo general un desastre en el trabajo, pues descuida sus tareas o las hace de mala gana, como si le fastidiaran. De ahí que fracase en sus estudios o no dure mucho en los empleos que consigue o le consiguen, y desperdicie una tras otra las oportunidades que le ofrece la vida de salir adelante.

Algunos obstáculos para el trabajo...

- El exceso de entretenimiento vacío e improductivo que ofrece la televisión comercial,
que impide a multitud de jóvenes y adultos ocupar su tiempo libre en actividades más
formativas que les permitan superarse desde el punto de vista intelectual y humano.

- La falta de compromiso social de muchos empresarios, que no vacilan en condenar al
desempleo y al ocio obligatorio a sus empleados, con tal de no ver disminuir sus índices
de rentabilidad.

- La falta de incentivos para el empleo, los bajos salarios y la deshumanización de los
ambientes laborales que convierten el trabajo en un permanente motivo de frustración
para los trabajadores.

Los trabajadores son diligentes, responsables, dedicados, cuidadosos, exigentes.

Los perezosos son inactivos, negligentes, indiferentes, apáticos, lentos, flojos, cobardes, apocados.

Proverbios…

Palabras de trabajo: “El patriota, si quiere bien a su patria no empezará a leer el periódico por el editorial, que dice lo que se opina, sino por los anuncios, que dicen lo que e hace. Ver trabajar a todos es más bello que ver pensar a uno. Sólo hay un esp0ectáculo más imponente que el de las cabezas de los hombres barridas por la palabra del orador justo y bueno: y es la tarde en la ciudad cuando vuelven a su casa los trabajadores". (José Martí)

“Más se estima lo que con más trabajo se gana”. (Aristóteles)

“El trabajo aleja de nosotros tres grandes males: el aburrimiento, el vicio y la necesidad”.

“Dar a un hijo mil onzas de oro no es comparable a enseñarle un buen oficio”. (Proverbio chino)

“El pan más sabroso y las comodidades más gratas son las que se ganan con el propio sudor”. (Honoré de Balzac)

“Ningún día es demasiado largo para el que trabaja”. (Séneca)

“El mejor remedio contra todos los males es el trabajo”. (Charles Baudelaire)

De la sabiduría popular: “El perezoso trabaja doble”, “Un trabajo bien hecho da tranquilidad”, “Todo trabajo es valioso y necesario”, “Manos a la obra”.

Personaje:
Leonardo da Vinci
Trabajador incansable

Este gran genio del Renacimiento italiano es uno de los más representativos ejemplos de lo que puede lograr un ser humano cuando se interesa apasionadamente por el mundo que lo rodea y dedica todo su tiempo y sus energías al trabajo y al ocio creativo. Nacido en el pueblo toscazo de Vinci, próximo a Florencia, en 1452, y muerto 67 años más tarde en el castillo francés de Clos Luc, Leonardo no conoció el aburrimiento un solo momento de su vida. Su primera actividad fue el arte, al que se dedicó desde muy joven.

La Gioconda (la pintura más famosa de todos los tiempos) es la más recordada de sus obras artísticas, a las que hay que sumar sus miles de borradores, planos y bocetos de máquinas voladoras, puentes portátiles, catapultas, obras de ingeniería hidráulica, diseños arquitectónicos, barcos, vehículos acorazados, dibujos anatómicos y un sinfín de invenciones y estudios que dan cuenta de su infatigable actividad, la cual era sin duda para él una inagotable fuente de felicidad.

Fuente: Casa Editorial El Tiempo, S.A

“Amarás a tu prójimo como a ti mismo” (Marcos 12:31)
Que Dios te bendiga.
Un abrazo
Tu Amigo: Carlos Félix.

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