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viernes, 16 de marzo de 2007

LOS VALORES MORALES

LOS VALORES MORALES

Hermanos, amigos, les escribo el presente, con el único propósito de lograr un REINGENIERÍA EN SUS VIDAS, se trata de reinventarnos ¿Cómo nos gustaría ser? El ser humano puede rehacerse de nuevo día a día y ser cómo un río fresco que sigue la corriente de la vida, también puede ser agua estancada. Lo reto a reinventarse.
Les invito a adquirir nuevos hábitos de vida, y uno de ellos es el cultivo de los valores humanos.

¿QUÉ SON LOS VALORES MORALES?

Sobre la pregunta "¿qué son los valores?" se ha escrito y polemizado hasta el infinito, pero he encontrado una y creo que la respuesta más sencilla y adecuada es:

"Los valores son cualidades de las acciones, de las personas, de las cosas, que las hacen atractivas".
Cuando una acción o una persona o una institución tiene un valor positivo, es atractiva; cuando tiene un valor negativo, es repugnante.
Sin entrar todavía en el contenido del valor justicia, por ejemplo, podemos decir que cuando alguien dice de una institución que es justa, la está haciendo atractiva, y cuando dice que es injusta, la está haciendo repelente además de ilegítima.

Cuando hablamos de los valores y una ética: justicia, lealtad, libertad, sabemos de entrada qué queremos decir con cada uno de ellos y que no es lo mismo hablar de la justicia que hablar de la elegancia, que son dos valores pero con un contenido distinto. Y sabemos que nos referimos a algo atractivo, algo cuyo contrario repele.

Los valores son, por tanto, cualidades de las cosas, de las acciones, de las personas, que nos atraen porque nos ayudan a hacer un mundo habitable.

Nuestro mundo puede convertirse en un mundo sin hogar, en el que las gentes estemos pero no nos encontremos como en casa, al que le falten ventanas, al que le falte confort y al que le falte habitabilidad.
Es en este sentido en el que creo que el mundo en el que estamos viviendo no reúne las condiciones de habitabilidad que debería de reunir cuando tal cantidad de gente se está muriendo de hambre y cuando la violencia es ya una forma de vida.
Los valores ayudan a acondicionar el mundo y a hacerlo habitable.
La justicia, La libertad, La belleza, hacen a nuestro mundo habitable y humano, hacen de él un mundo en el que merece la pena vivir y en el que el suicidio resulta un sin sentido, porque es penoso marcharse.

Los valores hacen de nuestro mundo un hogar y son atractivos. Lo contrario es repelente. Por eso los valores valen por sí mismos y debemos practicarlos a diario en el seno de nuestra familia, en nuestro vecindario, en nuestro trabajo, en nuestra comunidad, en nuestro País. Cultivar los valores nos trae felicidad, admiración de nuestra familia, de nuestros vecinos, de nuestros compañeros de trabajo, de nuestros compañeros de estudios, de nuestros amigos y de nuestra comunidad. Cultivar valores nos convierte en un modelo de persona digno a imitar y de seguir su ejemplo.

Permítame recordarles algunos de los valores, lo que considero necesario para la práctica diaria, pero acepte un consejo: preocúpese de descubrir más, porque aún hay más, y hágame llegar a mi correo con su comentario respectivo.
A continuación les menciono los valores siguientes:

El Amor
El Agradecimiento
El Respeto
La Amistad
La Bondad
La Dignidad
La Fortaleza
La Generosidad
La Honestidad
La Humildad
La Justicia
La Laboriosidad
La Lealtad
La Libertad
La Paz
La Perseverancia
La Prudencia
La Responsabilidad
La Solidaridad
La Tolerancia

“Amarás a tu prójimo como a ti mismo” (Marcos 12:31)
Que Dios te bendiga.
Un abrazo
Tu amigo: Carlos Félix.

GUÍA PRACTICA PARA VIVIR LOS VALORES

GUÍA PRACTICA PARA VIVIR LOS VALORES

Con 5 sencillos pasos, integra los valores a tu vida y vívelos cada día.
Hablar de los valores es una cosa, pero vivirlos es otra historia. ¿Realmente es tan difícil? La respuesta es no. Requiere cierto esfuerzo, concentración y perseverancia, pero no es tan difícil. Con algunos pasos simples podrás lograr que tu vida, tus acciones y la sociedad tengan como columna vertebral a los valores.

Paso 1. Conocer su Importancia.
¿Suena elemental? Pues no lo es. El primer paso para vivir los valores es la conciencia de los importantes que son. Una sociedad basada en individuos con valores es la llave para una convivencia más sana. Las leyes civiles no son suficientes. En ellas se establece solo lo elemental para asegurar una convivencia medianamente decente, sin embargo no es suficiente con solo "cumplir la ley". Los valores van mucho más allá de cumplir el reglamento de tránsito, van a la raíz de las cosas. Por ejemplo, el reglamento dice que no puedes pasar una luz roja en el semáforo (bastante elemental para no matarse), sin embargo no dice que en un atasco de tráfico el cederle el paso a una persona es algo amable, que hace que todos estemos más contentos y que incluso puede ahorrarnos un percance.
Lo mismo ocurre en otros ámbitos de la vida. La ley establece una pena por el homicidio, pero no nos dice que tratar con deferencia y educación a los demás nos ayuda a convivir aún mejor.
Para vivir los valores, lo primero es estar conciente de que son vitales, y que son lo que puede cambiar verdaderamente a una persona, una familia o una nación.
Paso 2. Analizar mi conjunto de Valores.
Una vez que se ha aceptado la importancia de vivir los valores, hay que analizar claramente qué valores son la base de tu vida. Aquí podríamos establecer dos clases: los que ya tienes, y los que quieres construir. Para saber cuáles son los valores, en Valores para ser Mejores hay información sobre cada uno de los valores, y contínuamente estamos investigando y publicando más material, así que lo primero que puedes hacer es darle un vistazo a todas las secciones de Valores.Por otra parte, también debes hacer un esfuerzo y meditar detenidamente en cuáles son aquellos principios, normas y comportamientos que son fundamentales para ser mejor, para vivir mejor. ¿Cuáles te enseñaron en casa? ¿Cuáles has ido aprendiendo con la vida? ¿Cuáles sabes que existen, pero no los vives mucho? ¿Cuáles son los que te gustaría tener? ¿Necesitas investigar más sobre ellos?.
La idea aquí es que te sientes en un lugar tranquilo, y en una hoja de papel. Escribe la fecha y traza dos línea vertical dividiendo la página para crear tres columnas. (Puedes ver un ejemplo de lo que vamos a hacer aquí). En el lado izquierdo, en la primera columna, vas a escribir una lista con los valores más importantes para tí, sin importar el orden o si los vives actualmente, simplemente escribe aquellos principios que consideras fundamentales.
Cuando hayas terminado, en la columna del centro vas a hacer una lista con los valores que aprendiste desde niño en casa, los que has aprendido con la vida y los que has aprendido últimamente pero que no sueles vivirlos.
Una vez terminado, pasa a la columna de la derecha, y dibuja un triángulo y escribe en cada vértice: Mis Fortalezas, Mis debilidades, Lo que quiero ser. Vas a hacer tres listas, donde vas a escribir aquellos valores que ya existen en tí, que te definen como una persona especial y que vives contínuamente. En "Mis debilidades" vas a escribir aquellos defectos que tú conoces, y que te impiden vivir mejor los valores. Por último, escribe aquellos valores que desearías vivir en "Lo que quiero ser".
Esta hoja debes guardarla, es muy importante porque es la base de tu trabajo y de los siguientes pasos de esta guía.
Paso 3. El "Plan Maestro"
Ahora que ya conoces tu valores, tus debilidades y lo que quieres llegar a ser, llega el momento de usar una agenda. Cualquiera puede ser útil (una de escritorio, de bolsillo, electrónica -una Palm es ideal para esto). En otra hoja, vas a establecer tres bases de tiempo: anual, mensual y por día. En la base de tiempo anual escribirás lo que esperas lograr en un año. Los valores concretos que quieres alcanzar (incluye los que ya vives y los que quieres vivir). De esta lista, vas a dividirla en una base de tiempo mensual, concentrando un mes para cada actividad. En la base de tiempo por día estableceras una lista de "Lo que vivo y debo reforzar" y otra de "Lo que me falta".
En tu agenda, establece una meta concreta diaria (pequeña, pero significativa) de los valores que vas a reforzar y los que quieres vivir. Una meta concreta diaria puede ser "Hablarle por teléfono a Juan", para fortalecer el valor de la amistad (tal vez tienes meses sin acordarte de alguna persona), o puedes establecer "Ayudar a alguien pobre" para fortalecer o crear la generosidad. Hazlo para el primer mes (es decir, el mes en el que estás).
Cada mes, debes revisar tu "Plan Maestro", establecer los valores con su actividad diaria y hacer una reflexión sobre los resultados.
Si por cualquier motivo no te fue muy bien en un mes determinado, no te preocupes, vuelve a ponerlo en tu plan diario y analiza por qué no pudiste cumplirlo. Reflexiona en las razones que te lo impidieron (falta de tiempo, falta de constancia, olvido, etc.) y establece medios para que esto no ocurra de nuevo. Aquí lo que es importante es que estés avanzando, aunque sea a pequeños pasos.4. El examen diario.
Si realmente quieres vivir los valores, durante una parte del día (puede ser en la tarde o noche -si es en la noche, asegúrate de no estar demasiado cansado-) date 10 minutos para reflexionar. Debes pensar en cómo te ha ido en el día, si estás cumpliendo tu meta (o metas) diarias, qué te falta por hacer y qué has hecho. Este examen es vital, si no lo haces, todo el sistema para vivir los valores va a irse perdiendo hasta que te olvides de él. El examen te permite dos cosas: analizar de manera realista y rápida cómo están resultándote las cosas, y propósitos concretos para hacer algo y vivir tus valores.
5. Mantenimiento.
Mes con mes, revisa tus valores, revisa lo que has aprendido, piensa cómo te ha ido en tus exámenes diarios. ¿Mejoras? ¿Empeoras? ¿Ha habido un gran avance? Lo fundamental en este sistema es la constancia. Si ahora mismo haces tu plan maestro y estableces tus prioridades pero no las vives, no haces el examen y no sigues tus propósitos concretos, entonces en quince días te habrás olvidado de todo.

Si realmente quieres vivir los valores, debes hacerte el propósito. Esta guía está hecha de tal manera que te permite analizar y plantear metas de manera ordenada, y pequeñas acciones para lograrlas. Es mejor hacer una acción pequeña todos los días, que grandes acciones muy de vez en cuando.

Tu guía es algo personal, sin embargo no dudes en compartirla con otros amigos, y especialmente que alguien de confianza te ayude a establecer qué valores te vendrían bien, porque a veces uno pierde la perspectiva de sí mismo o hay defectos que uno simplemente no ve.

“Amarás a tu prójimo como a ti mismo” (Marcos 12:31)
Que Dios te bendiga.
Un abrazo
Tu Amigo: Carlos Félix.

LOS VALORES ESPIRITUALES SIRVEN MÁSQUE LAS CUENTAS BANCARIAS

LOS VALORES ESPIRITUALES SIRVEN MÁSQUE LAS CUENTAS BANCARIAS

Alocución pronunciada por el obispo de Concordia, monseñor Héctor Sabatino Cardelli, en el tedéum celebrado en la catedral concordiense el 25 de mayo de 2001.
Hoy, otra vez, estamos aquí reunidos ante el Dios de todos, pero en especial, el que reconocieron aquellos padres que nos dieron la Patria, para darle gracias por todos estos años de historia. Años en los que vimos la pródiga y abundante mano del Creador que nos regaló un suelo privilegiado, y una riqueza de climas y de condiciones que nos favorecieron siempre; no registramos en nuestra historia ningún cataclismo que nos haya hecho dudar de su Providencia un instante.

También queremos agradecer al Dios Altísimo el habernos conformado como Pueblo libre, unido y animado de espíritu de Paz y Solidaridad, que cada uno de nosotros sentimos en nuestro interior, como notas constitutivas de nuestro ser y valores de los que no quisiéramos desprendernos a costa de no sentirnos nosotros mismos.

Este ser constitutivo como seres humanos hermanados en un pueblo, debe hoy más que nunca, expresarse en su modo de obrar.
Por eso, hoy, otra vez estamos aquí para pedir a Dios la capacidad y la generosidad de corazón para corresponder con nuestro obrar a tanto don interior otorgado para que podamos constituir una patria justa, solidaria, participativa, donde nadie se sienta excluido y donde todos tengamos un lugar protagónico para poder desarrollarnos como personas en el ejercicio de nuestros derechos y deberes que nos permiten vivir en la verdad y la justicia.

A mi entender, queridos concordienses, hoy estamos llamados a crecer desde adentro, a revalorizar aquello que nos ennoblece y engrandece en nuestra casi infinita capacidad de dar, más que en la búsqueda del poseer egoísta que nos mata.

Hoy, los valores espirituales de cada ciudadano sirven más que las cuentas bancarias. Hoy queremos solucionar con dinero nuestros problemas, pero vemos con decepción que hasta el mismo dinero ganado dignamente se hace inalcanzable por la gran corrosión de los valores interiores de las personas.

Esta falta de crecimiento espiritual es la que provoca la injusticia y la desigualdad que excluye y margina de toda posibilidad a la mayoría.

Por eso estamos aquí, Señor, en tu presencia. Queremos pedirte con humildad y con mucha confianza que nos ayudes a mirarnos por dentro, a hacer cada uno de nosotros un serio examen de conciencia para descubrir nuestros errores, que nos des la valentía de no achicarnos ante el desafío del cambio de vida que ordenará mi conducta y que repercutirá en la relación con los demás.
Si hoy cada uno de nosotros nos disponemos a cambiar nuestras actitudes erradas y nos decidimos, desde el lugar y función que ocupamos, a hacer el bien, a buscar el bien de los demás, a establecer el bien como motivo de fondo de nuestro obrar, volverá a brillar el sol en este nublado país, y la claridad de los principios orientará nuestros pasos por el sendero de grandeza para el que fuimos creados.

“Amarás a tu prójimo como a ti mismo” (Marcos 12:31)
Que Dios te Bendiga.
Un abrazo
Tu Amigo: Carlos Félix.

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HABLADOS REFLEXIVOS – HUGO ALMANZA

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