sábado, 17 de marzo de 2007

INTRODUCCIÓN - EL TESORO DE LOS VALORES

EL TESORO DE LOS VALORES

El tesoro de los valores no está formado por dinero, sino por un conjunto de potencias que todo ser humano debe desarrollar y que constituyen su verdadera riqueza. Nos referimos a la honestidad, la tolerancia, la libertad, el agradecimiento, la perseverancia, la solidaridad, la bondad, la justicia, la amistad, la responsabilidad, la lealtad, el respeto, la dignidad, la fortaleza, la generosidad, la laboriosidad, la humildad, la prudencia y la paz. Estos son los indicadores de nuestra condición humana.

El valor de los valores…

La palabra valor viene del latín valor, valere (fuerza, salud, estar sano, ser fuerte). Cuando decimos que algo tiene valor afirmamos que es bueno, digno de aprecio y estimación. En el campo de la ética y la moral (cuyas definiciones veremos más adelante) los valores son cualidades que podemos encontrar en el mundo que nos rodea. En un paisaje, por ejemplo (un paisaje hermoso), en una persona (una persona solidaria). en una sociedad (una sociedad tolerante), en un sistema político (un político justo), en una acción realizada por alguien (una acción buena), y así sucesivamente.

De los valores depende que llevemos una vida grata, alegre, en armonía con nosotros mismos y con los demás, una vida que valga la pena vivirla y en la que podamos desarrollamos plenamente como personas.
Clasificación de los valores
Aunque son complejos y de varias clases, todos los valores coinciden en que tienen como fin último mejorar la calidad de nuestra vida.
La clasificación más extendida es la siguiente:
-Valores biológicos. Traen como consecuencia la salud, y se cultivan mediante la educación física e higiénica.
-Valores sensibles. Conducen al placer, la alegría, el esparcimiento.
-Valores económicos. Nos proporcionan todo lo que nos resulta útil; son valores de uso y de cambio.
-Valores estéticos. Nos muestran la belleza en todas sus formas.
-Valores intelectuales. Nos hacen apreciar la verdad y el conocimiento.
-Valores religiosos. Nos permiten alcanzar la dimensión de lo sagrado.
-Valores morales. Su práctica nos acerca a la bondad, la justicia, la libertad, la honestidad, la tolerancia, la responsabilidad, la solidaridad, el agradecimiento, la lealtad, la amistad y la paz, entre otros.
Los valores morales, una cuestión de humanidad
De la anterior tabla de valores, los más importantes son sin duda los morales, ya que son éstos los que les dan sentido y mérito a los demás. De poco sirve tener muy buena salud, ser muy creyente o muy inteligente o vivir rodeado de comodidades y objetos bellos si no se es justo, bueno, tolerante u honesto, si se es una mala persona, un elemento dañino para la sociedad, con quien la convivencia es muy difícil. La falta de valores morales en los seres humanos es un asunto lamentable y triste precisamente por eso, porque los hace menos humanos.¿Para qué sirven los valores?
Los valores morales son los que orientan nuestra conducta, con base en ellos decidimos cómo actuar ante las diferentes situaciones que nos plantea la vida. Tienen que ver principalmente con los efectos que tiene lo que hacemos sobre las otras personas, sobre la sociedad o sobre nuestro medio ambiente en general. De manera que si deseamos vivir en paz y ser felices, debemos construir entre todos una escala de valores que facilite nuestro crecimiento individual para que, a través de él, aportemos lo mejor de nosotros a una comunidad que también tendrá mucho para damos.

Son, pues, tan humanos los valores, tan necesarios, tan deseables, que lo más natural es que queramos vivirlos, hacerlos nuestros, defenderlos donde estén en peligro o inculcarlos donde no existan. En este punto es donde intervienen la moral y la ética.

Valores, moral y ética

Los significados de las palabras moral (del latín mores, costumbres) y ética (del griego ethos, morada, lugar donde se vive) son muy parecidos en la práctica. Ambas expresiones se refieren a ese tipo de actitudes y comportamientos que hacen de nosotros mejores personas, más humanas. Si bien la moral describe los comportamientos que nos conducen hacia lo bueno y deseable, y la ética es la rama filosófica que reflexiona sobre dichos comportamientos, tanto una como otra nos impulsan a vivir de acuerdo con una elevada escala de valores morales.
Los antivalores: la otra cara de la moneda.

Así como hay una escala de valores morales también la hay de valores inmorales o antivalores. La deshonestidad, la injusticia, la intransigencia, la intolerancia, la traición, el egoísmo, la irresponsabilidad y la indiferencia son ejemplos de estos antivalores que rigen la conducta de las personas inmorales. Una persona inmoral es aquélla que se coloca frente a la tabla de valores en actitud negativa, para rechazarlos o violarlos. Es lo que llamamos una "persona sin escrúpulos", fría, calculadora, insensible al entorno social.

El camino de los antivalores es a todas luces equivocado porque no sólo nos deshumaniza y nos degrada, sino que nos hace merecedores del desprecio, la desconfianza y el rechazo por parte de nuestros semejantes, cuando no del castigo por parte de la sociedad.
CUÁNTO ERES, CUÁNTO VALES

El mundo de los valores es amplio, complejo y está en permanente transformación. En cada época aparecen nuevos valores o los viejos valores cambian de nombre. Todos somos libres además de escoger nuestros valores y darles el orden y la importancia que consideremos correctos de acuerdo a nuestra manera de ser y de pensar. Sin embargo, hay valores que no cambian, que se conservan de generación en generación, siempre y en todas partes. Valores universales, que exigiríamos a cualquier persona. A ellos pertenece la selección que hemos hecho para la presente colección.

PROVERBIOS…“En la medida en que el niño pueda verse como un ser lleno de valores crecerá seguro y fortalecerá las posibilidades de ser un adulto feliz”.
(Tomado de El buen trato en la familia y en la escuela. Convenio del buen trato; Fundación Restrepo Barco).

“No hables mucho acerca de la clase de persona que un buen hombre debiera ser, hay que serlo”.(Marco Aurelio)

“Cualquier ser humano, para serlo plenamente, debería ser libre y aspirar a la igualdad entre los hombres, ser solidario y respetar activamente su propia persona y las demás personas, trabajar por la paz y por el desarrollo de los pueblos, conservar el medio ambiente y entregarlo a las generaciones futuras no peor de lo que lo hemos recibido, hacerse responsable de aquéllos que le han sido encomendados y estar dispuesto a resolver mediante el diálogo los problemas que puedan surgir con aquéllos que comparten con él el mundo y la vida”.

(Adela Cortina – Tomado de su libro El Mundo de los valores)
(Fuente: LA NACIÓN, C.R)

“Amarás a tu prójimo como a ti mismo” (Marcos 12:31)
Que Dios te bendiga.
Un abrazo
Tu Amigo: Carlos Félix.

EL AGRADECIMIENTO

AGRADECIMIENTO

AGRADECER. (Del latín gratus. Grato, agradable, agradecido.) tr. Sentir gratitud. 2. Mostrar gratitud o dar las gracias. 3. fig. Corresponder una cosa al trabajo empleado en conservarla o mejorarla.

AGRADECIDO, DA. adj. Que agradece. 2. Dícese de la persona o cosa que ofrece compensación o responde favorablemente al trabajo que se le dedica.
Agradecimiento. M. Acción y efecto de agradecer.

Tomado de Diccionario de la Lengua Española.
Real Academia Española.

El agradecimiento

El agradecimiento surge cuando Una persona se siente en deuda con otra porque le ha procurado algún bien, le ha prestado un servicio o le ha hecho algún regalo.
Las personas agradecidas se alegran por los bienes recibidos, los reconocen y están dispuestas a corresponderlos.
No se trata de devolver favor con favor ni regalo con regalo, sino de sentir y expresar admiración y gratitud por las calidades humanas de quienes nos honran con sus dones.
Cada uno tiene siempre mucho que agradecer, y cuidar lo recibido es una forma de hacer evidente nuestro reconocimiento. Entre los bienes que más agradece el hombre se encuentran la vida, la salud, la amistad, la lealtad y las enseñanzas de sus antecesores.
La gratitud y el reconocimiento son los mejores regalos que puede recibir una persona en cualquier época y lugar del mundo.

Para ser agradecidos...

Admitamos que necesitamos a los demás.
Reconozcamos las obras de los otros.
Incluyamos en nuestro lenguaje expresiones de agradecimiento.
Aceptemos que muchas de las cosas buenas que tenemos se deben a lo que otras personas nos han dado: amor, protección, cuidado, talento, sabiduría.

La ingratitud…

La ingratitud es índice de soberbia y egoísmo, cuando no de mala fe. El ingrato se caracteriza porque ignora o pretende ignorar el bien que le hacen los demás. Está tan acostumbrado a obtener siempre lo mejor para sí, que no le es nada fácil reconocer los méritos ajenos. Los favores que recibe, lejos de inspirarle agradecimiento, le inspiran rencor.
La ingratitud puede provenir también de una especie de descuido, de mediocridad espiritual. En este caso, aunque no hay mala fe, no deja de ser triste porque produce desconsuelo en aquellos que se esmeran por hacernos el bien sin obtener nunca la más mínima voz de aliento ni el más ínfimo signo de reconocimiento por parte nuestra.

Obstáculos para el agradecimiento...

La vanidad, que impide a muchos reconocer el aporte de los demás en sus propios logros.
La costumbre de encontrarle defectos a todo, que lleva a desconocer, por detalles sin importancia, lo valioso de un esfuerzo o los méritos de un trabajo bien hecho.
La envidia y el resentimiento, que hacen tomar como ofensa las bondades recibidas de los otros.
La falta de humildad y de grandeza, que hacen ver el agradecimiento como una muestra de debilidad.

Los agradecidos son honestos, humildes, generosos, grandes, justos, ecuánimes.
Los desagradecidos son soberbios, egoístas, negligentes, avaros, desleales.

Proverbios…

Palabras de agradecimiento:
“Aunque la nobleza vive de la parte del que da, el agradecerle está de parte del que recibe; y pues ya dar he sabido, ya tengo con nombre honroso el nombre de generoso; déjame el de agradecido, pues le puedo conseguir siendo agradecido cuanto liberal, pues honra tanto el dar como el recibir". (Pedro Calderón de la Barca)

“Sólo un exceso es recomendable en el mundo: el exceso de gratitud.”(Jean de la Bruyère)

“Más agradecido que el que recuerda un favor recibido, es aquél que olvida el beneficio y recuerda al benefactor”.

“Si confieres un beneficio, nunca lo recuerdes; si lo recibes, nunca lo olvides”. (Quilón)

“Si yo pudiera enumerar cuánto debo a mis antecesores y contemporáneos, no me quedaría gran cosa en propiedad” (Goethe)

“El agradecimiento es una cosa buena que todos debemos poner en práctica, no importa qué tan grandes o pequeños seamos”. (Esopo)

De la sabiduría popular:

“Cada cual da de lo que tiene”, “Hoy por mí, mañana por ti”, “El que es agradecido también es generoso”, “A caballo regalado no se le mira los dientes”, “Algo es algo, peor es nada”.

“No hay deber más necesario que el de dar las gracias”. (Marco Tulio Cicerón)

“El ánfora guarda siempre el aroma del primer vino que guardó”. (Horacio)

Gestos valiosos
La alegría de dar las gracias


En los seres humanos la expresión del agradecimiento adopta las formas más encantadoras, variadas y curiosas. Cada cultura tiene las suyas, pero hay unas que son comunes a todas, como la sonrisa, el abrazo, el apretón de manos, los besos y la inclinación de cabeza, entre muchas otras.
Lo mismo sucede en el terreno del lenguaje. Hay idiomas que no dominamos en absoluto, cuyos sonidos nos son completamente desconocidos y extraños y, sin embargo, sabemos decir “gracias” en ellos.
Esto es así porque el agradecimiento está por encima de las barreras culturales, idiomáticas, raciales, geográficas.

Dar las gracias es, sin duda, uno de los gestos más alegres, universales y hermosos de que es capaz el ser humano.

Fuente: Casa Editorial El Tiempo, S.A.

“Amarás a tu prójimo como a ti mismo” (Marcos 12:31)
Que Dios te bendiga.
Un abrazo
Tu Amigo: Carlos Félix.

LA AMISTAD

LA AMISTAD

AMIGO. (Del latín amicus. Amigo, aliado, amistoso, propicio.) adj. Que tiene amistad. 2.- Que gusta mucho de alguna cosa.

AMISTAD. (Del latín amicitas. Amistad, alianza.) Afecto personal, puro y desinteresado, ordinariamente recíproco, que nace y se fortalece con el trato.

Tomado de Diccionario de la Lengua Española.
Real Academia Española.

La Amistad
La amistad es una de las más nobles y desinteresadas formas de afecto que una persona puede sentir por otra. Los que son amigos se aceptan y se quieren sin condiciones, tal como son, sin que esto quiera decir que sean cómplices en todo o que se encubran mutuamente sus faltas. Incapaces de engañarse unos a otros, suelen ser extremadamente sinceros y decirse las cosas tal como las ven o las sienten. Por lo demás, siempre están dispuestos a confiarse secretos, darse buenos consejos, escucharse, comprenderse y apoyarse. Un amigo de verdad siempre tendrá las puertas abiertas para su amigo y no lo abandonará ni se alejará de él en los momentos difíciles o en los cambios de fortuna. Los que tienen amigos son por lo general más plenos y felices que los que no los tienen.

Para ser amigos...

• Asegurémonos de que el afecto que sentimos por las personas que elegimos como amigas es sincero y no está marcado por el interés de conseguir un beneficio de tipo económico, social, laboral, académico, etc.
• Hablémosles con franqueza, tratemos de hacerles ver sus errores o engaños, advirtámosles sobre las cosas que no les convienen, todo con gran honradez y sin forzarlos a hacernos caso.
• Acordémonos siempre de ellos, sin importar la distancia que los separa de nosotros o el tiempo transcurrido desde la última vez que los vimos.

La Enemistad

La enemistad se presenta cuando una persona siente odio o aversión por otra y busca su mal o su daño. En la mayoría de los casos es producto de la incomprensión, la intolerancia, los prejuicios y, sobre todo, la falta de diálogo. Cegado por el odio, la arrogancia y la soberbia, e incapaz de luchar limpiamente y en sana rivalidad por sus objetivos, el que es enemigo rara vez consigue algo distinto a su propia destrucción y la de todo cuanto lo rodea. Prueba de los estragos que causa la enemistad son las incontables e inauditas tragedias que día a día viven los habitantes de los países que pelean entre sí o padecen guerras civiles. Cualquiera que sea su causa, la enemistad deshumaniza al que la siente y llena su vida de sordidez y miseria espiritual.

Obstáculos para la amistad...

• Quienes se guían por la arrogancia, el desprecio a los demás, la competencia desleal y la intolerancia suelen no solamente perder a sus amigos, si alguna vez los tuvieron, sino amenazar cada minuto de su vida con una nube de enemigos.
• El afán de sobresalir a cualquier precio hace que muchas personas se vayan quedando solas, y con frecuencia rodeadas de otras que sólo les desean lo peor.

Los amigos son serviciales, generosos, leales, francos, comprensivos, incondicionales.
Los enemigos son irrespetuosos, insensibles, traicioneros, tramposos, intolerantes, peligrosos.

Proverbios…

Palabras de amistad: “Vuestro amigo es la respuesta a vuestras necesidades. ´-el es el campo que sembráis con amor y cosecháis con agradecimiento. Él es vuestra mesa y el fuego de vuestro hogar. Cuando os alejéis de vuestro amigo no sintáis dolor. Porque lo que más amáis en él quizás esté más claro en su ausencia". (Gibran Jalil Gibran)

“Todas las glorias de este mundano valen lo que un buen amigo.” (Voltaire)
“Las amistades deben ser inmortales; las enemistades, mortales”. (Tito Livio)
“El victorioso tiene muchos amigos; el vencido, buenos amigos”. (Proverbio mongol)
“La discordia que divide a los amigos es la mejor arma para los enemigos”. (Esopo)
“Tener un amigo no es cosa de la que pueda ufanarse todo el mundo”. (Antoine de Saint-Exupéry)
“Un amigo fiel es una fuerte protección. Quien lo encuentra, encuentra un tesoro”. (Eclesiastés 6, 14)
“Los amigos son la familia que se elige a voluntad”.
De la sabiduría popular: “Dime con quién andas y te diré quién eres”, “No hay que desconfiar de los amigos”, “La amistad es la mayor de las riquezas”, “Choque esos cinco…”.

Personaje:
Don Quijote Sancho Panza
Amigos inseparables

Don Quijote de La Mancha, el inolvidable caballero andante creado por Miguel de Cervantes Saavedra, encontró siempre en su escudero Sancho Panza un fiel compañero de andanzas, a pesar de que no podían ser más diferentes el uno del otro. Don Quijote, en efecto, trastornado mentalmente por la lectura de los libros de caballería, veía en todas partes motivos para batirse en defensa de sus ideales y se comportaba de manera extravagante y cómica, en tanto que Sancho Panza, dueño de una pícara sabiduría de origen popular que expresaba por medio de un increíble repertorio de refranes, era más sensato, prudente y temeroso. No obstante sus diferencias, los dos se complementaban a las mil maravillas y se tenían una infinita paciencia el uno al otro, que no podía venir sino del profundo afecto que se profesaban mutuamente.

Fuente: Casa Editorial El Tiempo, S.A

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Tu Amigo: Carlos Félix.

LA BONDAD

LA BONDAD

BONDAD. (Del latín bonitas, -bast. Bondad, excelencia.) f. Calidad de bueno. 2. Natural inclinación a hacer el bien. 3. Blandura y apacibilidad de genio.
BUENO. (Del latín bonus. Bueno, propicio, favorable.) adj. Que tiene bondad en su género. 2. Útil y a propósito para alguna cosa. 3. Gustoso, apetecible, agradable, divertido.

Tomado de Diccionario de la Lengua Española.
Real Academia Española.

LA BONDAD

La bondad es la disposición permanente a hacer el bien, de manera amable, generosa y firme. Las personas bondadosas sienten un gran respeto por sus semejantes y se preocupan por su bienestar. Si alguien no está en buena situación y necesita ayuda, el bondadoso no duda en ofrecérsela, y lo hace sin ofender, amorosamente y poniendo un gran interés en ello.

Ser bueno no quiere decir ser blando, sumiso, ingenuo o sin carácter, como a veces se cree. Al contrario: los buenos se distinguen por su fuerte personalidad, la cual se traduce en inagotables dosis de energía y optimismo, y se refleja en su cálida sonrisa y los sentimientos de confianza, cariño y respeto que infunden a su alrededor.

Para ser buenos...

w Mantengamos una actitud amable, abierta y generosa hacia los demás.
w Abriguemos compasión hacia las personas que sufren.
w Mostrémonos siempre dispuestos a ayudar al que lo necesite.

La falta de bondad

La falta de bondad es consecuencia del egoísmo, la mezquindad y la ausencia de grandeza humana. El que no es bueno es incapaz de sentir compasión y ve a los demás como rivales o enemigos a los que sería una imprudencia ayudar y de los que hay que cuidarse en extremo. Se siente más seguro cultivando la desconfianza, el rencor y el odio que la simpatía o la amistad y prefiere anular o destruir a sus semejantes que conocerlos o dialogar con ellos, a menos que pueda sacar algo para su propio provecho. La falta de bondad nos deshumaniza y nos convierte en personas indeseables e insensibles, con las que la vida en comunidad se torna difícil e incluso peligrosa.

Obstáculos para la bondad...

• El desconocimiento casi absoluto de los valores humanos por parte de quienes practican el crimen en todas sus formas, como un medio de conseguir lo que quieren.
• El culto al autoritarismo y la dureza de corazón como manifestaciones de poder y fortaleza.
• La idea de que ser buenos es sinónimo de ser bobos.

Los bondadosos son amables, accesibles, compasivos, generosos, fuertes, espontáneos.

Los faltos de bondad son egoístas, insensibles, desconfiados, hoscos, rencorosos, crueles.

Proverbios…

Palabras de bondad: “Si puedo evitar que un corazón sufra, no viviré en vano; si puedo aliviar el dolor en una vida, o sanar una herida o ayudar a un petirrojo desmayado a encontrar su nido, no viviré en vano". (Emily Dickinson)

“El mundo es amigable para las personas que también lo son.” (William Thackeray)
“La recompensa de una buena acción es haberla hecho”.
“Después del amor, la simpatía es la pasión divina del corazón humano”. (Edmund Burke)
“La bondad es la única inversión que nunca falla”. (Henry David Thoreau)
“La mejor vida no es la más larga, sino la más rica en buenas acciones”. (Marie Curie)
“La buena gente se la conoce en que resulta mejor cuando se la conoce”. (Bertolt Brecht)
De la sabiduría popular: “Todo el que da es inmensamente rico”, “La bondad es fuente de felicidad”, “Hagamos el bien... sin mirar a quién”.

Personaje

Madre Teresa de Calcuta
Temple y bondad

Nacida en la ciudad de Skopje, Yugoeslavia, en 1910, e hija de un humilde panadero, Agnes Gonxha Bojaxhiu se unió a muy temprana edad a las Hermanas de Loreto, donde recibió el nombre de Teresa. Enviada por su comunidad a la India, trabajó en ese país como profesora durante 19 años.

En 1946, mientras viajaba en tren, sintió un fuerte llamado de Dios que la llevó a consagrar por completo su vida a la ayuda de los necesitados. Cuatro años después fundó la orden de los Misioneros de la Caridad. A partir de ese momento su actividad fue infatigable y consiguió, gracias al poder de su fe y al amor por sus semejantes, logros tan admirables en el desarrollo de su misión que se ganó el respeto de los líderes más importantes del mundo.

Desde entonces su rostro, marcado por las señales del duro trabajo y en el que brillaba una sonrisa bondadosa y radiante producto de la felicidad que le inspiraba su causa, se vio en los más diversos lugares del mundo, llevando consuelo a las víctimas de la injusticia social, las guerras, los terremotos, los desastres nucleares y las enfermedades. Ganadora del Premio Nóbel de la Paz.

Fuente: Casa Editorial El Tiempo, S.A.

“Amarás a tu prójimo como a ti mismo” (Marcos 12:31)
Que Dios te bendiga.
Un abrazo
Tu Amigo: Elías Félix.

LA DIGNIDAD

LA DIGNIDAD

DIGNIDAD. (Del lat. Dignitas,-atis). f. Cualidad de digno.
2. Excelencia, realce.
3. Gravedad y decoro de las personas en la manera de comportarse.
4. Cargo o empleo honorífico y de autoridad.
5. En las catedrales y colegiatas, prebenda que corresponde a un oficio honorífico y preeminente.
Tomado de Diccionario de la Lengua Española.
Real Academia Española.
LA DIGNIDAD

La dignidad más que un valor es una condición; una actitud hacia uno mismo y hacia los demás. Si valores como el respeto, la tolerancia, la justicia, la libertad, la solidaridad, se aplican a la vida de una persona en todas sus acciones, el resultado será un individuo digno.
Quien tiene dignidad, se conoce a sí mismo, sus necesidades, sus capacidades, sus defectos y sentimientos. Así, es capaz de identificar lo que no puede cambiar y trabajar duro en lo que sí puede.
La persona digna se valora y se siente bien con su manera de ser y de pensar. La dignidad y la autoestima siempre van de la mano.

Para ser dignos...
- Sabemos que somos merecedores de amor y respeto. Reconocemos que importamos y que tenemos valor porque existimos.
- Podemos conducirnos a nosotros mismos y controlar lo que nos rodea eficientemente.
- Reconocemos que tenemos algo valioso que dar a los demás. Respetamos y nos damos a respetar.
- Podemos perder la dignidad si…
- Creemos que estamos destinados a sufrir.
- No merecemos amor ni ser felices.
- Le tenemos miedo al éxito.
- Buscamos que los demás aprueben siempre lo que hacemos.
- Sentimos envidia ante la gente que triunfa.
- No confiamos en nuestras propias ideas.
- Admitir que nos equivocamos nos hace sentir menos que los demás.
- No sabemos decir "sí" cuando es necesario y "no" cuando es debido. Obstáculos para la dignidad
- Si nos comparan constantemente con otras personas de mayor éxito.
- Si nos condicionan el amor que recibimos.
- Si recibimos más críticas que elogios.
- Si no aceptan nuestros sentimientos o nos impiden expresarlos.
- Si no nos permiten hacer cosas de las que somos capaces.
- Si abusan de nosotros física o emocionalmente, con palabras hirientes, pues éstas tienen el poder de construir o destruir el respeto que debemos tenernos.Las personas dignas son respetuosas consigo mismas y con los demás, son tolerantes, crecen en sus fortalezas y superan sus debilidades. Son francas y honestas con sus sentimientos. No temen expresar sus sentimientos ni marcar sus límites. Proverbios…Palabras de dignidad: “El hombre no ha nacido para tener las manos amarradas al poste de los rezos.
Dios no quiere rodillas humilladas en los templos sino piernas de fuego galopando, manos acariciando las entrañas del hierro, mentes pariendo brasas, labios haciendo besos.
Digo que yo trabajo, vivo, pienso y que esto que yo hago es un buen rezo, que a Dios le gusta mucho y respondo por ello.
Y digo que el amor es el mejor sacramento, que os amo, que amo y que no tengo sitio en el infierno". (Jorge De bravo, Poeta costarricense).

“El respeto a sí mismo es el indumento más noble y el sentimiento más elevado que pueda caber en el ánimo humano”. (Samuel Smiles)
“Solamente es poderoso con los demás el que lo es consigo mismo”. (Monseñor Tissier)“Para amar hay que estar dispuesto a darse; para darse, es menester poseerse”. (Anónimo)“La impaciencia tiene alas y se pasa de la raya; la intención hace las maletas y pierde el tren; la voluntad sale a pie y llega”. (Condesa Diane)
Los ríos más profundos son siempre los más silenciosos.

De la sabiduría popular: “Véncete a ti mismo y no serás vencido por los otros”, “Algo digno de tener en cuenta…”, “Soy pobre pero digno”.

PersonajeSócratesDigno hasta la muerte

Este pensador ateniense era hijo de Sofroniso, un escultor, y de la comadrona Fenareta. Se dice que aprendió de su madre el oficio de dar a luz las ideas interiores de los seres humanos a través del examen y el diálogo. Sócraes procuró ayudar a que vieran la luz las ideas que cada hombre llevaba en su interior. Su método, conocido como la mayéutica, consistía no en dar nuevos conocimientos a sus discípulos, sino en hacer evidente la verdad de cada uno, que finalmente debía coincidir con la verdad de todos. Él afirmaba que la verdad estaba siempre dentro de nosotros y que, reflexionando, la podíamos descubrir.
Sus máximas “Sólo sé que no sé nada” o “Conócete a ti mismo”, han trascendido el tiempo hasta nuestros días, como verdaderas luces que nos ayudan ser honestos y dignos con nosotros mismos.
Por la agudeza de sus planteamientos y su carácter inquebrantable se ganó el odio de sus enemigos, quienes lo llevaron a juicio público en el año 399 a.C.
Aunque sus amigos le propusieron que huyera, prefirió morir como había vivido, leal a su palabra y a sus convicciones.

(Fuente: Casa Editorial El Tiempo, S.A.)

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Tu Amigo: Carlos Félix.

LA FORTALEZA

LA FORTALEZA

FORTALEZA. (Del provenzal fortalessa.) f. Fuerza y vigor. 2. Una de las cuatro virtudes cardinales, que consiste en vencer el temor y huir de la temeridad. 3. Natural defensa que tiene un lugar o puesto por su misma situación. 4. Recinto fortificado, como castillo, ciudadela, etc.
FUERTE. (Del latín fortis.) adj. Que tiene fuerza y resistencia. 2. Robusto, corpulento y que tiene grandes fuerzas. 3. Duro, que no se deja fácilmente.
Tomado de Diccionario de la Lengua Española.
Real Academia Española.
LA FORTALEZA.
La fortaleza es la capacidad que nos permite mantenernos fieles a nuestras convicciones y hacerles frente con firmeza y energía a las diferentes situaciones con que nos encontramos en la vida. Los que son fuertes no se dejan tentar por las cosas que saben no les convienen o no son buenas para ellos o para otros, así se les presenten bajo la forma más atractiva y seductora. Son personas aplomadas y serenas, que conservan la compostura tanto en los buenos como en los malos momentos, pero sobre todo en estos últimos, infundiendo confianza y tranquilidad entre quienes las rodean. No debemos confundir, sin embargo, la fortaleza con la inflexibilidad, el cerramiento de espíritu o la dureza de corazón. Gracias a la fortaleza, aprendemos también a resistir la adversidad, las enfermedades y el dolor en sus distintas formas y a luchar contra ellos sin amargura, poniendo todo de nuestra parte, seguros de que vamos a salir adelante.
Para ser fuertes...

w Si pasamos por un mal momento, evitemos dejarnos arrastrar por el pesimismo o el desánimo. Recordemos que los sentimientos negativos no son buenos consejeros.
w No cerremos los ojos frente a nuestras propias debilidades. Aceptémoslas tal como son, con honestidad. Sólo así podremos controlarlas.
La debilidad
La debilidad es, por lo general, resultado de la falta de fe en nosotros mismos y en nuestras capacidades como seres humanos. Las personas que llamamos débiles son aquéllas que demuestran falta de carácter para defenderse a sí mismas y defender sus posiciones. Prefieren quejarse de su supuesta mala suerte cuando las cosas no les salen como quieren y se desaniman con increíble facilidad a la primera dificultad. Es muy arriesgado encargarle un trabajo o confiarle una tarea delicada a alguien que no sabe defenderse ni controlar sus impulsos. Y aunque es verdad que todos los seres humanos somos débiles y frágiles en algún sentido, es precisamente nuestro deber no dejarnos llevar por nuestras debilidades, sobre todo por aquéllas que nos hacen mal o afectan nuestra salud mental o física. Los vicios en general (el abuso del alcohol, las drogas, etc.) son claras muestras del escapismo del hombre contemporáneo, de su debilidad para enfrentarse a la realidad y asumir sus compromisos frente a la sociedad.
Obstáculos para la fortaleza...
w La cultura del facilismo y del placer, que hace de sus adeptos personas que sienten horror por cualquier clase de sacrificio, a pesar de que viven permanentemente insatisfechas e infelices.
w Las estrategias comerciales desplegadas, generalmente por los medios de comunicación, para incitar a la gente a comprar cosas que no necesita, apelando a sus debilidades y a su incapacidad de resistirse a determinadas tentaciones.
w El mal ejemplo que dan mucho gobernantes y políticos con su doble moral y sus prácticas corruptas, que debilitan las instituciones del Estado y desaniman a los ciudadanos a luchar por su país.
w Los fuertes son firmes, claros, enérgicos, serenos, decididos.
w Los débiles son vacilantes, indecisos, temerosos, flojos, apocados.
Proverbios…Palabras de fortaleza: “Yo admiro al hombre que puede sonreír ante los problemas, que puede sacar fuerza de la desgracia, y que en la reflexión crece en valentía. Es característico de las mentes pequeñas encogerse, pero aquél que es firme en su corazón, y cuya conciencia aprueba su conducta, persevera en sus principios hasta la muerte". (Thomas Paine).
“He sido un hombre afortunado: nada en la vida me fue fácil”. (Sigmund Freud).
“Creer que un enemigo débil no puede dañarnos es creer que una chispa no puede causar un incendio”. (Proverbio hindú).
“Cuando la situación es adversa y la esperanza poca, las determinaciones fuertes son las más seguras”. (Tito Livio).
“Los hombres y los reyes deben juzgarse por su actuación en los momentos críticos de sus vidas”. (Sir Winston Churchill).
“Aún las mayores fortalezas se tornan en debilidades si no actuamos con prudencia y sabiduría”.
“De la sabiduría popular: “Todos somos vulnerables”, “La fortaleza es una virtud prodigiosa”, “El que quiere marrones, aguanta tirones”, “El que quiere celeste, que le cueste”, “La cadena se rompe por el eslabón más débil”.
PersonajeJOBPaciencia y fortaleza.
Entre los personajes de la Biblia, hay uno que llama poderosamente la atención por su capacidad de resistencia frente al sufrimiento y la adversidad. Se trata de Job, un patriarca muy rico del sureste del Jordán, que era además un hombre bueno y generoso con sus trabajadores y vivía feliz, rodeado del amor a su familia y practicando con celo los mandatos de su religión.
Cuenta la historia bíblica que Satanás retó a Dios a que pusiera a prueba la fortaleza de la fe religiosa de Job y su paciencia como hombre, a lo cual Dios respondió despojando a Job de todo cuanto hacía de él un hombre bueno y feliz.
Le quitó todas sus riquezas, hizo morir a sus hijos, lo despojó de la salud por medio de una horrible enfermedad en la piel e hizo de él un ser repulsivo para su mujer e indigno de confianza para sus amigos. Todos estos males los soportó Job con tal serenidad y paciencia que su Dios se convenció de la fortaleza de su fe y le devolvió, duplicadas, sus antiguas riquezas y felicidad.
(Fuente: Casa Editorial El Tiempo, S.A.)

“Amarás a tu prójimo como a ti mismo” (Marcos 12:31)
Que Dios te bendiga.
Un abrazo
Tu Amigo: Elías Félix.

LA GENEROSIDAD

LA GENEROSIDAD

GENEROSIDAD. (Del latín generositas, -atis.) f. Nobleza heredada de los mayores. 2. Inclinación o propensión del ánimo a anteponer el decoro a la utilidad y al interés. 3. Largueza, liberalidad. 4. Valor y esfuerzo en las empresas arduas.

GENEROSO, SA. (Del latín generosus.) adj. Noble y de ilustre prosapia. 2. Que obra con magnanimidad y nobleza de ánimo. 3. Liberal, dadivoso y franco. 4. Excelente en su especie.

Tomado de Diccionario de la Lengua Española.
Real Academia Española.

LA GENEROSIDAD

La generosidad es una de las más claras manifestaciones de nobleza de espíritu y grandeza de corazón que puede dar una persona. Los que son generosos son ricos, pero no en dinero y cosas materiales, sino en la capacidad de ofrecer a otros lo más preciado de sí mismos. Es generoso quien perdona las grandes ofensas, quien puede sacrificar su comodidad y sus privilegios en aras de conseguir lo mejor para los demás. Desde que el ser humano tiene memoria, la generosidad ha sido uno de los más importantes valores para el desarrollo de la sociedad, pues las más grandes y duraderas obras han provenido de personas que desinteresadamente han entregado al mundo el producto de su inteligencia y de su trabajo. Sólo con generosidad es posible situamos por encima de nuestros intereses personales y hacer lo que esté a nuestro alcance para que todos tengamos las mismas oportunidades y el mundo en que vivimos sea un poco más humano y más justo cada día.

Para ser generosos...
Aprendamos a regalar aquello que tenemos en abundancia: alegría, por ejemplo. Hay personas que sólo pueden dar alegría, ya que es lo que más tienen. Pero en la medida en que otros reciben este regalo, pareciera que la alegría se multiplicara.

La avaricia...

La avaricia es una señal de que se tiene una visión estrecha y mezquina del mundo y un escaso desarrollo social y humano. El afán de acumular riquezas y guardarlas, característico de los avaros, es el triste resultado de una mentalidad egoísta, cruel y a la larga estúpida, que obliga a quien la practica a vivir de manera miserable con tal de no gastar su dinero, ni mucho menos compartirlo con otras personas.
Los avaros viven y mueren por lo general rodeados de gente que únicamente está interesada en su dinero y que no pierde oportunidad de averiguar cuánto tienen y dónde lo esconden, con la ilusión de poder algún día apoderarse de él. La avaricia, sin embargo, no está solamente en aquellos que acumulan dinero y objetos de valor porque sí, privándose de lo que más quisieran, alejándose de la gente para no poner en riesgo su despreciable fortuna, sino también en aquellos que usan su saber y su afecto sólo para sus mezquinos intereses personales.

Obstáculos para la generosidad...

• La mentalidad de algunos padres de familia, que llevan una cuidadosa contabilidad del dinero y el tiempo que dedican a sus hijos para pasarles la cuenta cuando sean adultos.
• La enorme desigualdad entre los pocos poseedores de la riqueza disponible en el mundo y la enorme mayoría que tiene que pasar grandes trabajos para sobrevivir, a la vez que tiene que vender o regalar su trabajo para seguir enriqueciendo a quienes ya se han apropiado de casi todo, sin que estos últimos ni siquiera se inmuten.

Los generosos son grandes, humildes, desprendidos, sabios, humanos, responsables.
Los avaros son egoístas, mezquinos, miserables, desconfiados, estúpidos.

Proverbios…

Palabras de generosidad: “Pensándolo bien no hay otra solución para el progreso del hombre que un honesto día de trabajo, las decisiones tomadas diariamente, las expresiones generosas y las buenas acciones del día". (Ralph Waldo Emerson)

“Da y tendrás en abundancia”. (Lao Tse)

“Nada nos hace más fuertes y felices que ser generosos con los demás”. (anónimo)

“La manera de dar vale más que lo que se da”. (Pierre Corneille)

“Ningún hombre digno pedirá que se le agradezca aquello que nada le cuesta”. (Terencio)

“Vive plenamente mientras puedas y no calcules el precio”. (Omar Khayyam)

“Cuando yo doy me doy a mí mismo”. (Walt Whtiman)

“Debes tener siempre fría la cabeza, caliente el corazón y tendida la mano”. (Confucio)

Pedid, y se os dará; buscad, y hallaréis; llamad, y se os abrirá, porque todo aquel que pide, recibe; y el que busca, halla; y al que llama, se le abrirá. (Mateo 7. 7–8)

De la sabiduría popular: “Donde come uno, comen dos”, “El árbol no niega su sombra ni al leñador”, “La avaricia ciega el corazón”, “La hospitalidad es signo de nobleza y generosidad”, “Todo lo mío es tuyo”.

Fuente: Casa Editorial El Tiempo, S.A.

“Amarás a tu prójimo como a ti mismo” (Marcos 12:31)
Que Dios te bendiga.
Un abrazo
Tu Amigo: Elías Félix.

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